Preguntas frecuentes

 

¿Qué es y qué mide el Índice de Mejores Trabajos?

El Índice de Mejores Trabajos es una nueva herramienta para el análisis comparativo de los mercados laborales en América Latina. Este índice mide el estado del empleo en los países a través de dos dimensiones (cantidad y calidad), cada una de ellas conformada por dos indicadores. La dimensión de cantidad captura cuánta gente desea trabajar (participación laboral) y cuántos efectivamente lo hacen (ocupación). La de calidad mide cuánto del trabajo que se genera en los países está registrado en la seguridad social (formalidad) y cuántos trabajadores reciben salarios que son suficientes para superar la pobreza (salario suficiente).

¿Cuál es el propósito del Índice de Mejores Trabajos?

Con el Índice de Mejores Trabajos, el Banco Interamericano de Desarrollo quiere ofrecer a los países un nuevo instrumento con el que vigilar más eficazmente sus condiciones de empleo, facilitar las comparaciones entre países y fomentar políticas que puedan conducir a condiciones de empleo más favorables. Tradicionalmente, el indicador más usado para medir las condiciones de la economía en un país es con la tasa de desempleo, es decir, cuántas personas de las que participan activamente en el mercado laboral no consiguen trabajo. Sin embargo, hay otros factores que explican el funcionamiento del mercado laboral, y esto es lo que busca medir el Índice de Mejores Trabajos.

¿De dónde proceden los datos utilizados para confeccionar el índice?

El índice se nutre de los datos que periódicamente publican los países de América Latina y que el BID armoniza a través de su Sistema de Información de Mercados Laborales y Seguridad Social (SIMS, por sus siglas en inglés). Así, el Índice de Mejores Trabajos permite hacer comparaciones entre países y estudiar cómo han evolucionado los empleos en América Latina desde el año 2010. De igual modo, ofrece información sobre las brechas existentes entre hombres y mujeres, y también entre adultos y jóvenes.

¿Por qué no están todos los países de América Latina y el Caribe en el índice?

Desafortunadamente, hoy en día no todos los países de América Latina y el Caribe cuentan con datos lo suficientemente ricos que permitan su inclusión en el Índice de Mejores Trabajos, de acuerdo con el documento metodológico en el que se basa esta herramienta. En algunos casos (por ejemplo, en algunos países caribeños), la imposibilidad de determinar uno de los cuatro indicadores del índice impide su incorporación a este instrumento comparativo. A medida que estas faltas de información vayan subsanándose, el número de países que integran el índice podrá incrementarse.

¿Por qué los datos con los que se construye el índice tienen al menos dos años de antigüedad?

Los datos con los que se construye el Índice de Mejores Trabajos proceden de las encuestas que los países realizan y publican periódicamente, y que el BID armoniza a través del Sistema de Información de Mercados Laborales y Seguridad Social (SIMS). El levantamiento de encuestas de hogares y de empleo requiere de considerables recursos humanos y financieros, lo que usualmente se traduce en una diferencia temporal de uno a dos años entre ejecución y publicación. Por esta razón, los últimos datos disponibles en esta primera edición se corresponden, en la mayoría de los casos, al año 2015. Para conocer los de 2017 será necesario esperar a la segunda publicación del índice, en 2019. 

¿Qué ocurre en los países que no hacen encuestas todos los años?

En algunos países, los datos no están disponibles para todos los años en el periodo comprendido entre 2010 y 2015. Si, por ejemplo, en un país no hay datos correspondientes a 2013 (porque ese año no se llevó a cabo la encuesta), se duplican los datos del año anterior (2012). Esta información se especifica, cuando se da esta circunstancia, en las notas de países (en la sección dedicada a la evolución en los últimos años).

¿Con qué periodicidad de actualizarán los datos del índice?

Inicialmente, el Índice de Mejores Trabajos se publicará cada dos años. Es decir, la próxima actualización se llevará a cabo en 2019. En cualquier caso, los datos sobre mercados laborales y seguridad social de los países de América Latina y el Caribe que el BID pone a disposición del público a través del SIMS se actualizan cada seis meses, en enero y julio.

¿Cómo se eligieron las dimensiones del índice?

Dado que se busca poder ver la evolución de los países en el tiempo y comparar las condiciones laborales entre países, se necesitan indicadores simples y existentes en las encuestas de hogares elaboradas por los países de la región. El Índice de Mejores Trabajos tiene dos dimensiones principales: cantidad y calidad. La cantidad se refiere a la medida en que las personas están vinculadas al mercado laboral y a la medida en que el empleo está disponible. La calidad se refiere a las características básicas de los puestos de trabajo de las personas. A su vez, los indicadores deben ser representativos de la dimensión que se está evaluando.

¿Qué es un índice multidimensional?

Los indicadores laborales típicamente utilizados (desempleo, participación laboral, ocupación, etcétera) reflejan un aspecto de las condiciones de empleo de un país. Sin embargo, un indicador no puede capturar las múltiples características de las condiciones laborales. El Índice de Mejores Trabajos es un índice multidimensional compuesto por dos dimensiones (cuatro indicadores) que manifiestan distintos matices de la situación laboral.

¿Por qué utilizar un índice multidimensional?

Un índice multidimensional permite capturar la complejidad del mercado laboral. Por ejemplo, la tasa de desempleo, habitualmente utilizada como termómetro del mercado laboral, no es suficiente para informar sobre las condiciones de empleo y las medidas de política necesarias para mejorarla. La tasa de desempleo puede ser baja, pero esto puede deberse a que el contexto laboral es tan malo, que mucha gente ha dejado de buscar por desaliento. Estos trabajadores desalentados, salen de la fuerza laboral y pasan a ser inactivos. Por eso, la participación laboral suma información que la tasa de desempleo sola no puede revelar. Asimismo, la tasa de desempleo puede ser baja porque no existen políticas públicas orientadas a apoyar a los desempleados en la búsqueda laboral (como un seguro de desempleo). Ante la falta de apoyo para mantener el ingreso en ausencia de empleo, muchas personas aceptan la primera oferta que encuentran, aunque no sea buena, en muchos casos recurriendo a opciones de trabajo informal, de baja productividad y bajos ingresos. Esto se refleja en una tasa de formalidad baja y en un bajo porcentaje de trabajo con salarios suficientes. Así, cada indicador agrega información única y útil para la toma de decisiones. Toda esta información queda capturada en el Índice de Mejores Trabajos.

¿Cuáles son los indicadores que componen el índice y por qué se eligieron?

El Índice de Mejores Trabajos se construye a partir de cuatro indicadores: un indicador de fuerza de trabajo y un indicador de empleo que conforman la dimensión cuantitativa, y un indicador de formalidad y un indicador de salario suficiente para superar la pobreza que representan la dimensión cualitativa. Estas dos dimensiones y cuatro indicadores reflejan algunos de los aspectos más sobresalientes del empleo. Sin embargo, cabe destacar que no cubren todos los elementos de las condiciones laborales que podrían ser relevantes. Otras posibilidades incluyen: seguridad en el lugar de trabajo, desarrollo de habilidades y desarrollo profesional, formas de empleo no estándar, tasas de contratación y despidos, por nombrar algunos. Desafortunadamente, la disponibilidad de datos restringe la posibilidad de incluir variables adicionales a la vez que permite una cobertura suficiente entre países y a través de los años.

¿Cómo se pueden comparar y agregar los indicadores del Índice?

Los cuatro indicadores se expresan de un modo positivo (un valor mayor es mejor) y se miden en relación con la población en edad de trabajar. De esta manera se logra coherencia entre los indicadores. Por ejemplo, si un indicador mejora, y los demás permanecen iguales, el índice en general mejora. No hay contradicciones entre indicadores. Además, un análisis de la información que genera cada indicador (para detalles técnicos ver el documento metodológico), permite determinar que el Índice logra resumir información valiosa de cada indicador, y que cada indicador agrega información única al Índice. En otras palabras, cada indicador aporta información diferente al Índice multidimensional.

¿Cómo se asignan los pesos a cada indicador y dimensión?

La literatura (ver detalles en el documento metodológico) indica que es deseable que las dimensiones de un índice multidimensional sean consideradas iguales en importancia. las dos dimensiones de cantidad y calidad son igualmente importantes, por lo que el peso para cada dimensión es una mitad. En cuanto a los indicadores dentro de una dimensión, al no haber una razón clara para considerar pesos diferentes, se asume que cada uno tiene el mismo peso. En resumen, el esquema general de ponderación anidada implica pesos de un cuarto para cada uno de los cuatro indicadores.

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Sin embargo, en la página web del índice se permite al usuario modificar los pesos de acuerdo con su propia valoración de cada uno de los indicadores que componen el Índice.

¿Cómo se normalizan los indicadores?

Los cuatro indicadores se normalizan dividiéndolos por la población en edad de trabajar, excluyendo a las personas que asisten a la escuela a tiempo completo y no trabajan ni buscan un trabajo. Esto permite la agregación de indicadores en dimensiones y de las dimensiones en el Índice. Para más detalles, ver el documento metodológico.

¿Qué es un salario suficiente para superar la pobreza?

Un trabajo que ofrece un salario suficientemente alto se considera como un trabajo de mayor calidad; uno que paga muy poco se ve como un trabajo de menor calidad. Una forma natural de separar lo alto de lo bajo es establecer un corte específico en el espectro salarial. ¿Cómo se elige este punto de corte? Ciertamente, un corte en el espectro salarial no puede estar vinculado a un nivel de vida único para una familia, ya que ésta depende de las características de la familia, como el número de miembros y el número de empleados, y la duración de la semana de trabajo.

En base a la literatura sobre salarios suficientes, un punto de corte razonable puede ser calibrado utilizando un estándar de vida objetivo donde los parámetros se fijan en ciertos valores representativos. Como se detalla en el documento metodológico, la literatura sugiere el uso de cuatro como el número de miembros de la familia, 1,5 como el número de miembros de la familia que están empleados y 48 horas como la semana de trabajo (la semana de trabajo máxima permitida por los convenios de la OIT). Dado un estándar de vida objetivo equivalente a 5 dólares por persona por día (Paridad de Poder Adquisitivo -PPA- 2011), cantidad adoptada como el umbral de la pobreza por el Banco Mundial para la región de América Latina y el Caribe, se puede definir un salario suficiente inmediatamente.

El nivel de vida de US$5 por día para cada miembro de una familia de cuatro se traduce en una necesidad familiar anual equivalente a US$7.300. Un trabajador que trabaja 48 horas a la semana durante 52 semanas trabajará 2496 horas en total, de modo que 1,5 trabajadores contribuirán con 3,744 horas. El corte resultante en el salario suficiente sería entonces US$7.300 dividido entre 3,744, o US$1.95 equivalente por hora. Una rápida revisión de los salarios mínimos legales vigentes en 17 países latinoamericanos arroja un promedio de aproximadamente $2 (PPA 2011) por hora, lo que concuerda bien con esta tasa. Por lo tanto, $ 1.95 equivalente por hora se utiliza como el límite de salario suficiente en la determinación de la calidad de un trabajo. Si la tasa salarial asociada con este trabajo es igual o superior a US$1.95 equivalente por hora, entonces diremos que el trabajador está en un puesto de trabajo que paga un salario suficiente.

¿Por qué no se utiliza la edad de trabajar tradicional para normalizar los indicadores del Índice?

Para el Índice de Mejores Trabajos, definimos la población en edad de trabajar como todos aquellos entre 15 y 64 años de edad, excluyendo a las personas que asisten a la escuela a tiempo completo y no trabajan ni buscan un trabajo. La idea es que si un país tiene éxito en asegurar que sus jóvenes mayores permanezcan en un centro educativo, este no debe ser penalizado por ello y, así, se puede reflejar de manera más exacta el grupo de trabajadores disponibles. La métrica tradicional de participación en la fuerza de trabajo, cuyo denominador de la "población en edad de trabajar" incluye a los estudiantes, podría pensarse que tiene peores condiciones laborales si las políticas de retención escolar y graduación funcionan. Esta decisión afecta a la magnitud de los indicadores porque el denominador sería de menor tamaño, elevando así el nivel del indicador y del índice general. En la medida en que diferentes países tienen diferentes proporciones de la población que asiste a la escuela a tiempo completo, también podría afectar el ranking relativo de los países con respecto al Índice.

¿Qué puede hacer un país para mejorar su desempeño en el índice?

El Índice de Mejores Trabajos ofrece en un solo valor información útil para analizar la evolución de las condiciones de empleo en un país y facilitar comparaciones entre países. A su vez, el Índice reúne información valiosa para el diseño de la política pública. En un mundo de recursos limitados (financieros, humanos, temporales) toma valor poder priorizar intervenciones. Si un país presenta valores más bajos en cantidad que en calidad, puede explorar dentro de la dimensión de cantidad qué factor está afectando ese bajo desempeño. Entender las razones de un bajo desempeño en un indicador van más allá del alcance del índice. Sin embargo, el índice apunta hacia qué dirección se debe avanzar para identificar la causa y proponer medidas de política para mejorarlo. Por ejemplo, si el bajo valor del índice se debe a una baja participación laboral, eso permite priorizar recursos a identificar las causas de este desempeño, así como las medidas necesarias para revertirlo. Hay varias razones por las que una persona puede no formar parte de la fuerza de trabajo. Las normas culturales y otras barreras pueden disuadir a ciertas subpoblaciones de participar activamente. Por ejemplo, algunas sociedades tradicionales desalientan la participación femenina, eliminando así de la fuerza de trabajo a un importante número de trabajadores potenciales y mermando el crecimiento del PIB. Algunos trabajadores pueden verse imposibilitados de participar en el mercado laboral debido a una discapacidad severa. Otros trabajadores potenciales pueden haber intentado participar sin éxito, desalentándose y eligiendo desvincularse del mercado laboral. Un análisis similar puede realizarse para los otros tres indicadores del índice.

¿A qué se debe el cambio en Nicaragua (2015 con respecto a los de 2013) y Panamá (2011 con respecto a 2010) en los datos del índice?

En todos los casos posibles, se ha utilizado la misma encuesta para calcular el desempeño de cada país en el Índice de Mejores Trabajos desde 2010 hasta 2015 (el último año disponible en la mayoría de los países). Sin embargo, en el caso de Nicaragua, se produjo un cambio en la fuente de los datos, que explica en parte por qué el país pasó de obtener 83,9 puntos en la dimensión de cantidad, en 2013, a 72,6 en esa misma dimensión dos años después. Esto se debe a que, entre 2010 y 2012, los datos de Nicaragua proceden de la Encuesta Continua de Hogares, mientras que a partir del año 2014 se emplea la Encuesta de Medición de Nivel de Vida (EMNV). Algo similar ocurre en Panamá, donde los datos de 2010 proceden de la Encuesta de Hogares, mientras que entre 2011 y 2015, la información se extrae de la Encuesta de Propósitos Múltiples.

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